La Nike Tour RZN Platinum es una de las últimas grandes bolas que Nike llegó a fabricar antes de abandonar el negocio de equipamiento de golf en 2016, y desde entonces no ha vuelto a producirse. Una despedida a la altura de una marca que, en sus últimos años, había conseguido crear una bola verdaderamente competitiva a nivel de Tour.
Se trata de una bola de 4 piezas con núcleo RZN, un polímero ligero y más rápido que los núcleos convencionales, cuya superficie está grabada con una cuadrícula de cuadros que actúa como sistema de anclaje —el llamado SpeedLock— para aumentar la transferencia de velocidad entre capas. En su edición 2016, el núcleo RZN fue ampliado 3mm respecto a la versión anterior, alcanzando 31mm de diámetro, y la compresión se redujo un 5% hasta los 74 puntos, logrando así la suavidad que Rory McIlroy había pedido expresamente sin sacrificar rendimiento.
En el juego corto, la RZN Tour Platinum generaba aproximadamente 300 RPM más de spin que la ProV1 en golpes de 50 yardas, lo que la convertía en una herramienta especialmente eficaz para atacar la bandera y detener o retroceder la bola sobre el green. Con el driver, en cambio, el spin se mantenía bajo, muy en línea o por debajo de cualquier otra bola de Tour de alto spin, ofreciendo esa combinación que busca todo golfista avanzado: máxima distancia en el juego largo y control quirúrgico cerca del hoyo.
La cubierta FlightSuit incorpora 344 hoyuelos con micro-rugosidad superficial que, sumados a las impresiones de los propios hoyuelos, generan más de 13.500 puntos de contacto aerodinámico, contribuyendo a una trayectoria estable y penetrante incluso en condiciones de viento.
Ideal para: Golfistas de nivel medio-alto o bajo hándicap con velocidad de swing media-alta que buscan el tacto suave de una bola premium, spin elevado en el juego corto y la garantía de que están jugando lo mismo que jugaban los mejores del mundo antes de que Nike cerrara el capítulo del equipamiento.